Nuestra historia

México hace ópera antes de llamarse México

El devenir de la lírica en nuestro territorio

Resumen

Este es un texto meramente introductorio de una temática sumamente compleja y que necesitaría un espacio mucho más grande para su explicación detallada.

Los antecedentes escénicos precolombinos

  • El canto, la música, la poesía y la danza eran parte fundamental de las culturas precolombinas y formaban parte de su actividad cotidiana de manera permanente. Sus orígenes se pierden en los inicios del la civilización humana en América y sus espacios de representación eran tanto privados como públicos.
  • Según las investigaciones antropológicas desde el siglo XV a.c. y hasta el VIII a.c en el periodo conocido como del Viejo Mayapán, se adoptó una forma ritual de oratorio, donde existía un cantante solista acompañado por un coro sacerdotal. Los mayas habían heredado de los Olmecas numerosos instrumentos musicales de viento y percusión, que fueron utilizados como acompañamiento de este oratorio. Los textos usados para esta forma primigenia de representación músico-escénica tenían un carácter poético y metafórico.
  • Según Gabriel Pareyón en su Diccionario Enciclopédico de la Música Mexicana existían estas posiciones u oficios:

1.   Ah hoh-cal* (Noh kay), "gran cantor", también inventor y constructor de instrumentos, compositor de cantos y                       maestro.

2.   Ah holpo'op, maestro cantor, director de coro y supervisor de la música.

3.   Ah kayon o cantor del oficio religioso ordinario.

4.   Ah tuz kay o compositor y cantor.

5.   Ah kueh-tzublal, director de las representaciones teatrales y la música de éstas.

6.   Baldzam, actor y cantor de carácter heroico y mitológico.

  • Posteriormente, en la cultura náhuatl aparecerá el cuicatl (voz náhuatl para canto) como una forma de representación también ritual, escénica y erótica. En el propio nombre se establece la relación entre canto y poesía, que era representada tanto por mujeres como por hombres y tiene una estructura circular y reiterativa.

La ópera de la Nueva España

  • La ópera es sobre todo cortesana.
  • El palacio virreinal es el principal escenario.
  • La Parténope* (1711) de Manuel de Sumaya, fue la primera ópera escrita por un compositor americano y era novo hispano.
  • Es muy posible que otros autores novo hispanos escribieran óperas italianas en el resto del siglo XVIII, pero hasta ahora no ha podido confirmarse esa especulación.
  • El principal empresario del que se tiene noticia fue Ignacio de Jerusalem que dirigió el Coliseo de México, donde contrató y se asoció con músicos y cantantes italianos, mexicanos y españoles para conocer piezas líricas italianas.
  • A partir del último tercio del siglo XVIII comenzaron a actuar con regularidad algunas compañías de ópera en los coliseos de Veracruz, Puebla de los Ángeles, México, Guanajuato y Guadalajara.
  • Los primeros cantantes de los que tenemos noticias fueron José Carpio, María Loreto Rendón, Felipa Mercado y José Morales pero sobre todo han sido identificados con la zarzuela y no con la ópera.
  • En el año de 1799 las autoridades de la Nueva España dictaron que la ópera representada en sus dominios sería cantada en español "ateniéndose a multas y otras sanciones quienes no atendieran esta oficial disposición". 

La ópera mexicana del siglo XIX

  • La ópera era la segunda actividad artística más importante de la vida social mexicana. Las chicas de las buenas familias tocaban versiones de las óperas más conocidas en el piano o bien cantaban arias de Rossini, Donizetti y Bellini, había teatros de ópera en todas las ciudades principales del país, incluso en poblados pequeños o haciendas ricas e importantes.
  • La forma de producción y gestión era por medio de empresarios particulares o compañías organizadas por cantantes de gran fama que iban de un teatro a otro, haciendo giras muy largas pro todo el país siguiendo las líneas ferroviarias.
  • Hay gran cantidad de compositores mexicanos, que estudiaron fuera del país y cuyas obras hoy no están localizadas o reconstruidas o bien nunca han sido tocadas. Nombres como Cenobio Paniagua, Melesio Morales, Miguel Meneses, Octaviano Valle, Aniceto Ortega, y muchos otros.
  • Con el imperio francés se construye el primer conservatorio y el Teatro Degollado de Guadalajara. Ángela Peralta, nombrada ruiseñor de cámara del emperador, es la figura más relevante de la ópera del siglo XIX dentro y fuera de México.
  • Ella y otros cantantes famosos como Enrique Tamberlik, fueron los empresarios mas importantes del país. 

La ópera Mexicana del siglo XX

  • La construcción del palacio de Bellas Artes para sustituir al teatro Principal de la Ciudad de México se convierte en uno de los eventos más importantes de la ópera en la Ciudad de México.
  • Este edifico se vuelve la sede del Instituto Nacional de Bellas Artes hasta mediados del siglo, alberga la actividad operística, musical y dancística de la ciudad.
  • La ópera se vuelve parte de la estructura institucional de la cultura mexicana y a partir de 1970 deja de recibir aportaciones de la empresa privada,
  • La Asociación Daniel, A. C. entre 1955 y 1970 apoya a la ópera de Bellas Artes, trayendo a las grandes estrellas de la ópera internacional, propiciando estrenos de ópera contemporáneas y apoyando a los cantantes mexicanos en la internacionalización de su carrera.
  • En la década de los años 70s se establece la Dirección Nacional de ópera como parte de la estructura del Instituto Nacional de Bellas Artes. Se profesionalizan las agrupaciones ya existentes como el Coro y la Orquesta del Teatro de Bellas artes y se centraliza la actividad en este centro.
  • En las décadas de los años 70s y 80s se daban un promedio de 90 funciones anuales de ópera, había también una actividad importante fuera de la ciudad de México y aunque la calidad era variable, se buscaba que al menos una vez al año hubiera una producción de ópera mexicana o una contemporánea.
  • Entre los compositores más importantes del siglo XX en México podemos mencionar a Carlos Chávez, Luis Sandi, José Pablo Moncayo, José F. Vásquez y Salvador Moreno en la primera mitad del siglo XX, para la segunda no se puede dejar de mencionar a Federico Ibarra, Daniel Catán y Victor Rasgado, al lado de mujeres como Alicia Urreta, Marcela Rodríguez y Gabriela Ortiz, por mencionar muy pocos ejemplos de un panorama nacional que tiene más obras que ofertas de producción. 

Ópera Mexicana del siglo XXI

Desde los inicios del siglo XX la actividad operística del Palacio de Bellas Artes ha decaído poco a poco tanto en calidad como en cantidad, llegando a puntos verdaderamente preocupantes.

A pesar de ello la actividad lírica en México no se ha detenido. al ver que la institución principal no cumple con las expectativas de la población, una gran cantidad de artistas ha desarrollado proyectos propios de enorme interés y complejidad. Desde los compositores consagrados dentro del país como Federico Ibarra -que no deja de escribir y estrenar óperas, cada cual más interesante- y Daniel Catán -que murió sin ser reconocido en México a pesar de haber tenido grandes éxitos con sus óepras en USA- hasta los nuevos valores de la composición mexicana como Gabriel Pareyón, Gabriiela Ortiz, Victor Rasgado, Javier Ignacio Fragoso, Marcela Rodríguez y muchos compositores más, que han sido premiados en el extranejro y cuyas obras sobre todo se estrenan fuera del Palacio de Bellas Artes, en teatro como el Centro nacional de las Artes, el Teatro del Bicentenario de Texcoco, La sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario y los excelentes teatros de provincia .Una de las características de la ópera del siglos XXI en México es que debido a la diversidad lingüística mexicana, se escribieron óperas en esas lenguas en un movimiento dedicado a la revaloración de la lengua y la cultura indígena. Las óperas compuestas en lengua indígena en los últimos 10 años han sido:

  1. Tekuani huan Chapolin (2010) con un libreto de Refugio Nava Nava y música de Javier Ignacio Fragoso, la primera ópera íntegramente en lengua náhuatl, basada en un cuento de la tradición oral de San Miguel Tzinacapan, Puebla con la variante del náhuatl de Tlaxcala.
  2. Xochicuicatl cuecuechtli (2011), sobre un texto erótico, anónimo del siglo XVI, primera ópera escrita para una orquesta de instrumentos exclusivamente prehispánicos, estrenada en 2014 en Arcelia, Guerrero, con público hablante de náhuatl y después en el Centro Nacional de las Artes y el teatro Degollado de Guadalajara, con un éxito atronador.
  3. Donají (2012) la primera ópera íntegramente en lengua zapoteca, sobre una leyenda oaxaqueña, con música de Roberto Morales Manzanares.
  4. En 2017 se estrena El diablo vuelve al infierno basada en un libreto de Miguel N. Lira con traducción de Refugio Nava y música de Fragoso.

Además de esta corriente interesada en las lenguas indígenas, también tenemos óperas basadas en narco corridos, hechos políticos y sociales, personajes históricos y muchas otras temáticas de gran interés, con propuestas novedosas y lenguajes muy interesantes.

Nuestros artistas tanto dentro como fuera del escenario son reconocidos internacionalmente, se han escrito más óperas en México en los últimos 30 años que en todo el siglo XIX, pero rara vez se editan y los estrenos dependen de sus creadores no de nuestras instituciones. Si se pudieran coordinar y apoyar los esfuerzos individuales nuestra ópera cambiaría mucho y mostraría todo su verdadero valor al mundo. 

Nuestra tradición operística en comparación a otras en el mundo